domingo, 4 de abril de 2010

*Aviso*

Los pasajes de esta biblia sufrieron daños estructurales luego de un sismo, que según mis geologos internos, fue de gran intensidad, pero los daños han sido reparados, y se seguirán construyendo quizá con la misma frecuencia con la que se construía en un principio. Por su comprensión, Gracias.

El mundo dentro de mí...

Que tiempo que ha pasado...

Ésta vez me saldré de las lineas de mi blog, para escribir como a pulso lo que pasa por mi mente, explicaciones para mi mismo.

Existencialismo... Buscar las respuestas de la vida y de la muerte, de las agonía y de los nacimientos, según mi parecer, todo.

Existencialista... Dícese de quien practica existencialismo(?). Quién realmente no puede mantener su cabeza en serena, porque nació con la incapacidad de vivir en paz, me explico, pobre tonto que acabara suicidándose. Según muchos, instancias de la vida, para mi, enfermedad crónica.
[Objeciones en comentarios, Gracias]

Todo va perfecto, vivo tranquilo, me agrada la escuela, mejoro mi rendimiento, no tengo problemas, mi familia convive conmigo, y mis amigos me saben escuchar, y además, amo y soy amado, ¿qué envidia no?. En este momento todo va bien, de no ser por leves dolores musculares, un resfrío sin complicaciones, y que la lucesita del notebook indica batería baja y emite un sonido desagradable. Acabo de abrir el reproductor de música, con unas canciones que quien sabe hace cuanto no escuchaba, quizás, de la última vez que estuve así. Son las 14.11 en estos instantes, el cambio de hora no lo sentí ni en lo mas mínimo, solo me impresionó haber despertado a las 10. La noche fue difícil, me costo conciliar el sueño y concentrarme en dormir, tenía miles de cosas volando en la mente, y escuchaba una leve discusión de mis padres, que no fui capaz de decodificar, y para remate, en la casa vecina estaba armada una fiesta bastante bulliciosa como para provocarme el dolor de cabeza que aún tengo, pero al final, me dormí. Desperté mas o menos, 4 veces en la madrugada, cuando escuché a mis padres conversar lo mismo que en la noche, y cuando se ponían de acuerdo para esconder los chocolates, en efecto, hoy el último día de la "semana santa", y eso se hace todos los años, mantuve los ojos cerrados por horas hasta que me decidí a moverme, con dificultad, ya que quede resentido del pequeño accidente de ayer; me levante abruptamente con la idea de poder mantenerme erguido y comenzar el día, resulto a la mitad, ya que luego de tratar de ordenar los chocolates que corrían por mi cama huyendo de mis dedos que tan solo querían atraparlos para dejarlos quietos, luego de conseguirlo, caí a la almohada una vez más para recuperar mas energía; momentos después baje del camarote a buscar el notebook, a ver si no me aburría mientras intentaba levantarme, para muchos es flojera, pero en realidad era un esfuerzo, mi cuerpo no esta respondiendo como debe; y bien, comencé a hacer estupideces, buscando pretextos para desanimarme, no los encontré, pero la frustración hizo su trabajo. Por fin me podía mover un poco más, hice sonar dos canciones que me gustan bastante, para luego bajar del camarote y caer en la cama de mis padres inmóvil otra vez; luego de unos cuantos minutos me levante por última vez para entrar a la ducha y concretar el ritual del levantado; algo era mas extraño, porque el agua por alguna razón pesaba en mi cuerpo y tendía a caer a ratos, escuche otros tres temas y salí, esta vez, para vestirme. No fue gran sacrificio, y ya me encontraba de pie en el pasillo de la casa volando más arriba de las nubes pensando en mi mismo. Hice una serie de cosas para demostrar que solo estaba cansado y un poco resfriado, para así poder ir a la habitación una vez más y poder tenderme sobre la cama y volver a descansar mi cuerpo, aquí comenzó mi viaje. Salté de la cama por la ventana y llegué donde estaban las nubes, ahí estaba yo otra vez y me decidí a entrar, camine pacientemente por el conducto de mi oreja, hasta llegar hasta un ser algo extraño, que se peleaba con sus pares y se hinchaba con cada golpe recibido, me acerqué para ayudarlo, y me amenazo con golpearme a mi también si me acercaba, note que dos globos lo afirmaban así como muchos otros hilos y cables, solo recibía golpes y no contestaba ni con un simple movimiento, pero como no me gusto la actitud que tuvo, solo seguí mi camino y lo deje donde el debía quedarse. Baje por una larga hilera de peldaños, y pase por un piso donde habían tres salidas, solo lo recordé ya que no tenía intenciones de abandonar él lugar aún. Llegue a una gran sala, donde sentí que me dirigía desde un comienzo, habían dos tipos de gran tamaño, que solo se inflaban y desinflaban y no decían nada, movían a su vez una gran base abajo de ellos, y conseguí notar la expresión de sus caras que delataban rendición. Entre ellos, y muy aislado, había un tercer individuo, que convulsionaba rápidamente, con cara de agitación, preocupado, me acerque a él, interrogando su situación, a lo que él amablemente respondió que estaba un poco nervioso, ya que su hermano tenía problemas arriba y no quería ayuda de nadie, ya que insistía que los golpes solo el podía resistirlos, pregunte si algo podía hacer, y luego de una mirada de reojo me contesto que nada se podía hacer, decepcionado, le ofrecí conversar unos momentos para que se relajara, y accedió. Comenzó a relatarme, que tenía casi 16 años, que había pasado por momentos buenos, malos, peores, y éste, interrumpí preguntando que sucedía, y respondió que el problema era ese, que nadie ni nada explicaba la situación que acontecía, que desde hace unos días todo se había alborotado y la serenidad que existía desapareció, que su hermano comenzaba a golpearse el mismo y no podía moverse por la tensión de las ataduras que lo afirman, sus primos, apuntando hacia los globos, querían dejar de moverse e incluso habían pensado en tomar tanto aire como fuera necesario para explotar, y él, solo por los nervios convulsionaba a toda velocidad corriendo el riesgo de que de la nada se congelara y secara para no moverse más. Pregunte que si había alguna mejoría desde entonces, y respondió que sí, que cada cierto tiempo todos sonreían y se guardaba la calma pero nunca duraba lo suficiente. Comencé a sentir clavadas en el pecho, y decidí que aunque no pudiera, algo intentaría hacer, dije adiós al agitado individuo y subí corriendo los peldaños, pasando nuevamente por las salidas que me tentaban a salir, pero seguí hasta llegar arriba, donde estaba el tipo de mal ánimo, que ahora sabía que era hermano de quien conversó conmigo abajo; ésta vez no me acerque de inmediato, ya que a quién veía estaba hablando, o pensando en voz alta...

"¿Acaso estaré actuando mal?, ¿acaso me estoy dejando llevar muy rápido, y debo ser realista, pensar en que siempre puede pasar algo malo, y prepararme para eso, o me dejo llevar, y continúo así, arriesgando todo a un final?, ¿acaso debo seguir confiando ciegamente como lo hago, y seguir feliz a su lado?, ¿será eterno?, lo quiero, pero no lo se con certeza, dudo, siempre dudo, y me asusta pensar que todo pueda acabar, a su lado encontré lo que siempre busqué, pero la inseguridad que tengo de nacimiento no hay forma de ignorarla, que debo hacer, ¿me lanzo al vació con sus promesas, o pongo freno, para controlar la situación, arriesgando a perderla también?. No sé, no quiero pensar, pero mi cerebro me obliga a pensar, y no puedo apagarlo a menos de que este a su lado, todo es tan difícil, todo se vuelve bizarro, pero que quieres, la amo, la amo como nunca he amado, y nunca dejaré de amarla porque así sucedió. Dame una respuesta, dame la seguridad que necesito, se que es difícil, pero necesito saber en realidad, y escucharlo salir de tus labios, te amo, y nunca te dejaré de amar..."

Para cuando dijo esa últimas palabras, se había dado cuenta de mi presencia en el lugar, y no pude hacer más, que saltar por la primera salida que pude, para volver a aterrizar, con la respuesta del que sucede en mi mente, y las ansias de encontrar la respuesta, pero por alguna razón, luego de enterarme, ese malestar cesó, y supe de inmediato, que a quienes había visto hace unos momentos atrás, ya estaban mejor, solo hacía falta, poner mas atención.